Las netbooks todavía pueden dar una sorpresaPublicado originalmente en la edición de Noviembre de 2009 en la Revista Valor Pyme de FEBA Los grandes fabricantes de notebooks, e incluso innumerables marcas nuevas o que no participaban de este mercado tiempo atrás, ofrecen hoy cientos de modelos de notebooks pequeñas y livianas, que han devenido en llamarse "netbooks", una conjunción de los términos «internet» y «notebook». Estas portátiles son económicas y generalmente limitadas en prestaciones, pero suficientes para realizar la mayoría de las actividades habituales de oficina, trabajo, estudio y ocio, particularmente las que se basan en servicios de internet, ademas de muy livianas y cómodas para el transporte. Su evolución no es tan reciente como su explosión comercial podría sugerir, en realidad tuvo dos aristas convergentes. Marcas líderes del mercado de notebooks desarrollaron, desde mediados de los '90, mini notebooks equivalentes en tamaño y prestaciones a las actuales, aunque se las comercializaba como productos exclusivos de gama alta para ejecutivos, con precios acordes a ese nivel. Luego del desarrollo de OLPC (la laptop del MIT para paises del tercer mundo) se alcanzó el nivel de inversión, el desarrollo técnico y la masa crítica de demanda que permitieron comercializar las netbooks con la potencia y precios accesibles de hoy día. Aún cuando se ofrecen literalmente cientos de modelos de netbooks provenientes de marcas diversas, todas son muy similares en su configuración. Extremadamente similares, a tal punto que casi todas ellas incorporan el mismo microprocesador, chipset multimedia, sistema operativo, y algunos equipos a duras penas se diferencian en el aspecto exterior. La estrella de este mercado es claramente el gigante Intel, cuyo procesador Atom y sus integrados para audio y video se encuentran en casi todas las netbooks actuales. Sus competidores directos, AMD y VIA, casi no participan de este enorme mercado, probablemente porque sus productos, siendo 100% compatibles con los de Intel, no se diferencias lo suficiente ni siquiera en el costo. Aunque son de muy buena calidad, a los efectos prácticos constituyen poco más que clones compatibles con la tecnología desarrollada por Intel. Pero acaso haya surgido un potencial competidor que ponga fin al virtual monopolio de casi tres décadas de Intel y su tecnología denominada «x86». La empresa china Lemote Tech Ltd. está comercializando actualmente computadoras tipo netbook, y también de escritorio, basadas en un microprocesador de diseño original denominado «Longsoon». Este procesador es un proyecto público/privado desarrollado por la República Popular China, a través de su Instituto de Tecnologías de Computación, con aportes de Lemote Tech y una decena de empresas que aportan el desarrrollo de distintos componentes, participando de la inversión y del negocio. Este desarrollo, si bien incipiente y aún no comercializado en forma masiva, podría significar en el mediano plazo un cambio cualitativo en el mercado de tecnología a nivel mundial. Como es sabido, hace años que las empresas de tecnología de todo el mundo, pero especialmente las líderes de origen norteamericano, fabrican sus componentes y equipos en plantas industriales en China, aprovechando la mano de obra abundante y las facilidades que ofrece el gobierno Chino con el fin de captar inversiones extranjeras. Pero la política tecnológica del país asiático no se limita a facilitar la instalación de industrias de capital extranjero. Con la economía de Estados Unidos y Europa en crisis, el desarrollo de tecnología de diseño propio es un objetivo estratégico para la estabilidad y previsibilidad de su producción, además de una apuesta comercial a largo plazo. A simple vista, la netbook Lemote Yeelong es casi idéntica a las demás, mismo tamaño y resolución de pantalla, misma memoria ram y disco rígido estandar, teclado bien diseñado, mouse tipo touchpad, webcam, puertos usb, wifi, y demás componentes comunes. Las diferencias internas sin embargo son significativas. En primer lugar, el procesador Loongson, a diferencia de los desarrollados por AMD para competir en el mercado, no se basan en la arquitectura diseñada por Intel en los años '80, denominada genericamente "x86". En cambio, China optó por diseñar un procesador tipo «MIPS» de 64 bits que la exime de cualquier compromiso respecto de patentes y otras obligaciones para con la norteamericana Intel. Por otra parte, el software compilado para la plataforma x86 de Intel no es compatible y no puede ejecutarse en los nuevos procesadores Loongson, y eso excluye nada menos que la posibilidad de instalar Windows sobre las máquinas chinas. Actualmente Lemote está comercializando sus netbooks con una versión del sistema operativo GNU/Linux, que al ser libre puede adaptarse casi a cualquier plataforma. El hecho de que tanto el sistema operativo, como el firmware, BIOS y drivers estén todos basados en Software Libre, continúa también una línea estratégica de desarrollo tecnológico iniciada por el gigante de Asia hace ya algunos años. Cómo exactamente entrará en el mercado masivo de computadoras este nuevo actor, es difícil predecirlo por lo inédito de las circunstancias en que se produce el evento, pero algo podemos inferir de las primeras iniciativas que Lemote Tech está llevando adelante en el el resto del mundo y en nuestro país. En Europa la empresa Tekmote ya está comercializando los equipos a un costo aproximado de €400 euros. En Venezuela se está montando una planta de ensamblado de notebooks basadas en la nueva tecnología Loongson, mientras Ecuador estudia el tema con creciente interés. En Argentina no conocemos negociaciones oficiales al respecto, pero el Proyecto UTUTO, que desarrolla la primer versión argentina del sistema GNU/Linux, declarado de Interés por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, se encuentra desarrollando una versión del sistema sobre estas netbooks, con el apoyo directo de Lemote Tech, quien ha donado al proyecto los equipos necesarios, así como de la Free Software Fundation, Richard Stallman, SoLAr Software Libre Argentina y un buen número de instituciones intersadas en el desarrollo tecnológico independiente en nuestro país. Este desarrollo original y cualitativamente distinto de los que lideran el mercado actual, respaldado por una potencia de la talla de China, sin duda es digno de observarse y estar atento a las oportunidades que pudieran surgir de él, incluída la posibilidad de tomar experiencias que permitan no solo atraer inversiones para la producción sino también para el desarrollo independiente de tecnología nacional. |